¿Por qué seguir permitiendo que el miedo decidiera por mí? Le tenía miedo a equivocarme, a cometer errores, a recibir críticas, a sentir que no era suficiente. Sin embargo, comprendí que el miedo nunca desaparecerá por completo. La diferencia está en decidir si permitimos que nos detenga o si seguimos adelante a pesar de él.
Y elegí seguir.
No porque ya no tenga miedo, sino porque entendí que prefiero avanzar con él antes que quedarme inmóvil.
Todavía hay historias que no están terminadas y aún queda mucho trabajo por hacer. Comenzaré corrigiendo algunas de ellas mientras continúo escribiendo las demás. Quiero darles la mejor versión posible, sin dejar que la perfección vuelva a convertirse en una excusa para no avanzar.