Hola de nuevo. La vida es buena y me ha tratado bien estos últimos meses. Asistí a un concierto de mi banda favorita por primera vez y fue precioso. Para rematar el domingo pasado tuve la fortuna de convivir con ellos, hablar, llorar en sus brazos y sacarme fotos. Nunca voy a olvidar lo sanador que fue y lo cálidos que fueron conmigo. Amo a Saurom y vengo a reiterar que si los escuchan no se van a arrepentir. Y nada, luego de un descanso mental y físico que necesitaba, voy a retomar aunque nunca deje de escribir, solo que voy muy lento porque me estanque en como sacar el siguiente capítulo de Caída al caos. En fin, pronto tendrán noticias :)