@EditorialVersalles
¿Qué significó escribir el legado de la sangre oscura para mí?
El legado de la sangre oscura fue, para mí, un proyecto bastante ambicioso. La idea surgió en 2009, cuando tenía 18 años y cursaba mi último año escolar. En ese entonces era un gran amante de los videojuegos y empecé a imaginar cómo me gustaría que fuese una nueva entrega de una saga que me gustaba mucho. De ahí nacieron algunos personajes que aparecen en la obra, como Nick, Bernard y el verdugo de Holzmann.
Con el tiempo decidí que no quería que todas esas ideas se quedaran solo en mi mente, así que me aventuré a plasmarlas en un libro. Al principio consideré escribir un fanfic, pero finalmente opté por crear mi propio mundo y desarrollar una historia con una protagonista original: Elizabeth Sharrow. Como era un escritor con poca experiencia, las primeras versiones de la historia tomaban muchos elementos del videojuego. Incluso el título inicial iba a ser El templo del terror.
Con los años, y tras desarrollar ideas más propias, el proyecto evolucionó hasta convertirse en El legado de la sangre oscura, en el que empecé a trabajar seriamente desde 2020. En esta etapa aparecieron nuevos personajes, como Ludwig y Ulrike Holzmann, y también comencé a crear mis propias criaturas.
Al ser mi primera historia, enfrenté varios retos: construir una trama sólida, aprender a mostrar en lugar de solo contar y trabajar mejor la ambientación. Las críticas de un compañero con quien sigo en contacto (@LudwinRH) fueron muy importantes para mejorar varios aspectos de la historia.
Desde el inicio, mi mayor reto fue crear una historia que pudiera atraer a quienes disfrutan del terror, la acción y el folclore de distintas regiones.