Llego el final de CRIES IN ROSES, solo quiero decir gracias… gracias de verdad. Gracias por quedarte, por leer cada capítulo, por sentir junto a ellos, por emocionarte, reír, quizá llorar un poquito y acompañar cada momento como si también fuera tuyo. Esta historia empezó como una idea, pero se volvió algo mucho más grande gracias a quienes la leyeron con el corazón abierto. Cada palabra escrita llevó un pedacito de cariño, y saber que alguien al otro lado la recibió hace que todo haya valido la pena. Ojalá esta historia se quede contigo de alguna forma, como un recuerdo bonito, como una sensación cálida, como un pequeño hogar y campo de rosas al que puedes volver cuando quieras.