Todo el amor que sentí por vos sigue acá. No desapareció. Se quedó en mi pecho, en los recuerdos, en tu risa, en tu forma de hablar, en quién eras. Amaba cuando eras realmente tu, cuando hablabas de temas que no tenía ni la más mínima idea de que era, pero era lindo oírte hablar. Amaba ser tu refugio cuando todo estaba mal. Amaba jugar videojuegos contigo hasta la noche. Amaba todo.
Pensarte todavía me aprieta el pecho, bastante para ser honesto. Aún me duele mucho, y no lo digo como reproche, sino como muestra de lo profundo que fue para mí.
No sé qué sentiste vos, ni si alguna vez fue parecido a lo mío. Y aunque no lo haya sido, lo que yo sentí fue especial para mí, muy especial. Aun cuando duele, no me arrepiento de haberlo sentido... al menos, no del todo.
No te escribo para pedirte nada.
Solo para decirte que fuiste importante, que te quise de verdad y que lo que compartimos significó mucho para mí. Y por lo menos, para reducir este caos emocional que tengo hacía ti aún, aunque haya pasado mucho tiempo desde que cerramos nuestra historia, este sentimiento sigue presente.
Espero que te esté yendo bien
Gracias por haber sido parte de mi vida.
Psd: No es necesario que contestes.
ATT: Marcos