¡Hola chicos! ¿Cómo van? Sé que podría ser peor. Primero: Dios. Segundo: gracias a esos seres de luz —bonitos y gorditos, ¡bonitos y gorditos!— que me han leído e interactuado; su presencia me ha motivado un poco más. Tercero: he decidido hacer unas modificaciones en la estructura de la historia. Eso no significa, precisamente, reescribir lo que va de la historia —aunque he pensado añadir ciertos elementos en lo que ya va. Eso, añadir—, sino hacer unos cambios de secuencia. Eso sí, añadiré un capítulo al principio. Aquella pieza que se relata entre Steven y Vero no será el principio de la historia, sino el atentado contra Samira, la empleada de la cafetería. Pronto lo subiré. Hósculo santo pa' todos. In nomine patris et filii spiritus sancti, amén.