Gente, ahora mismo estoy muy estresada. No voy a negarlo. Ayer hubieron dos terremotos en Venezuela, y una alerta de Tsunami en República Dominicana, donde vivo. Y aunque el tsunami no se dio gracias a Dios, aún así me puso nerviosa porque me entere de todo tres horas después. Pude haber muerto ayer en esas tres horas sin saberlo. Me he puesto a replantearme muchas cosas y honestamente se llevó todas las ganas de escribir que tenía. Necesito un tiempo para orar y refrezcarme un poco. Además me duele mucho por venezuela porque es un país hermano de nosotros, hay muchos venezolanos en el país, y en mi trabajo. Y solo de pensar la destrucción que hubo me retuerce el estomágo, y me da nauseas. Muchos nos dijeron que sus familias estan bien, pero aún así sé que le tomará un tiempo al país recuperarse.
A Dios le pido que no pase algo así en RD. Porque el nivel de destrucción sería igual o peor con estructuras tan mal construídas. Sé que estas son señales de que pronto Cristo viene, pero aún así se me retuerce todo adentro.
Bendiciones y que tengan un buen día.