-Te quiero, Gabriel. Te quiero tanto que me duele
—dijo Julia, apoyándole las manos sobre el corazón.
Y luego le susurró las palabras de
Dante, algo cambiadas:
"El amor se adueñó de mí durante tanto
tiempo que su señorío acabó por resultarme
familiar.
Y aunque al principio me irritaba, aprendí a apreciarlo.
Lo guardo en mi corazón, es donde mejor se guardan los secretos.
Y así, cuando me destroza
la vida como nadie sabe hacerlo.
Y parece que no me queda nada más.
Mi yo más profundo se siente libre de angustia, liberado de todo mal.
Porque el amor hace brotar de mí tanto poder
Que mis suspiros más que hablar, gritan
Lastimeramente suplican
que mi Gabriel me salude.
Cada vez que me abraza, todo es mas dulce
de lo que las palabras pueden expresar
~El infierno de Gabriel ❤