Odio alejarme de la gente solo por nuestras religiones.
Quiero que esto quede muy claro, si tú eres (por ejemplo) católico y yo soy (por ejemplo) atea, te respeto de todo corazón igual que espero que TU me respetes a mí.
No toleraré que ni una sola persona trate de inculcarme sus religiones teniendo yo mis propias creencias y ritos.
Puedes ser mi mejor amigo durante cinco años, pero en el momento en el que trates de inculcarme tu religión, me estás faltando el respeto.
Yo te respeto, valoro tus creencias e incluso me da curiosidad y te preguntaré sobre ellas siempre desde el respeto y cariño que te tengo. Pero no trates de meterme una idea en la cabeza solo porque me interese saber que crees.
Tú eres tú, yo soy yo, yo tengo mis creencias y mi religión, tú tienes las tuyas. Que se quede ahí.