lo amo con todo mi alma
Lo amo tanto que duele, tanto que me hace sonreír y llorar al mismo tiempo. Lo adoro por cada palabra, por cada risa, por cada momento que compartimos, aunque sea a distancia.
Pero últimamente… algo cambió. Él está raro conmigo, y yo no entiendo por qué. Antes me hacía sentir especial, única, y ahora siento un vacío en sus palabras y en sus mensajes que me aprieta el corazón.
Me duele y me asusta. Me da miedo perderlo, miedo de que se aleje más de lo que ya está, miedo de que haya alguien más ocupando el espacio que antes era mío.
Y mientras mi corazón lo extraña y lo piensa sin descanso, trato de no caer en la paranoia, de no dejar que el miedo me gane. Pero es imposible no sentir esta tristeza, imposible no temblar al pensar que podría perderlo.
Aun así, lo amo, coño. Lo amo con cada pedazo de mi ser, y aunque él esté distante, aunque el mundo nos separe y aunque mis miedos me hagan dudar, yo sigo aquí, esperando, creyendo, queriendo…
Porque lo que siento por él no es pasajero, no es una tontería de juventud.