A veces me encuentro en más soledad de la que quisiera. Mucho más triste de lo que puedo controlar. Tengo un corazón bastante roto. Soy una persona bastante lastimada.
Abrir mi creatividad a ustedes siempre fue un escape, pero hay días como estos últimos dónde ni yo quiero encontrarme con mis pensamientos. Simplemente no me encuentro en la comodidad de pensar que hay en mi cabeza, porque sería border a enfrentar un poco de mi dolor.
Estos días no son eternos, eso lo aprendí con los años, quiero escribir desde mi conciencia y desde la posición donde me sienta cómoda. Por eso mi ausencia en estos días es tan notoria.
Pero repito, no es eterno, en algún momento de la semana entrante, cuando la rutina vuelva a tomar mi vida y mis días se vuelvan un poco más normales, escribiré algún capítulo o varios y vuelvo todo como antes.
Pero necesitaba justificar mi ausencia estos días, mi lejanía. Este fin de semana me encontré conmigo misma, y aunque era necesario, me dejó más apagada que de costumbre.
Siempre es necesario frenar a sentir los dolores que nos da la vida. Yo pasé por muchos y jamás frene, entonces era hora de llorar un rato. Pero estoy bien, eso se los aseguro.
Nos vemos en la semana, aún no se que día, pero no pasará del viernes. Espero se encuentren muy felices y sanos. Y si no, que la vida les lleve luz a dónde sea que su dolor los quiera esconder☔