Hay quienes leen con los ojos y quienes leen con las cicatrices del alma.
Para el extraño, mis versos son un dialecto muerto, una secuencia de signos que no logran herirlo.
No comprenden que detrás de cada letra hay una noche oscura, un grito que se hizo palabra para no volverse locura.
No es que no sepan leer, es que les falta el órgano del sentido, ese que reconoce el llanto desgarrador oculto entre las rimas.
- JoinedMarch 23, 2026
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