No me pude dormir hoy porque la mano decidió vengarse de aquella fractura antigua (¿les conté alguna vez? Bueno, si no, ahora ya lo saben). Intenté ponerme a escribir el fanfic de Draco, súper motivado... pero mi teclado, muy dramático él, decidió morirse sin previo aviso. Así que terminé viendo Hamilton por primera vez —ya conocía algunas canciones, pero jamás lo había visto entero— y wow, está cool. Lo juro por Merlín: mañana sí me pongo a escribir. Palabra de Potterhead.