Qué tan profundo tengo qué nadar, que tan profundo tengo qué cavar. Entendí que a pesar de hacer cosas inhumanas por tú amor, tú siempre me verás como un saco de sangre, piel, carne y hueso .
Admito qué tú naturaleza me aterra, a veces hasta la repudio, y odio aún más saber todo el crimen que haz hecho y aún así estar dispuesto a salvar tú maldito trasero.