A veces el temor paraliza nuestras vidas y la incertidumbre cala hasta los huesos.
Muchos nos preguntamos el porqué de cada suceso, sin detenernos a pensar en cuáles de nuestras acciones pudieron provocarlo.
Por esa razón intento encontrar mi camino, ignorando el temblor de mis manos cada vez que comienzo a escribir una nueva historia.
¿Qué nos depara el futuro?
No lo sé.
Pero de algo estoy segura: quedarme inmóvil por miedo a lo que pueda suceder solo evitará que llegue siquiera a vislumbrar mis sueños.
Y ustedes, ¿qué opinan?