Existió una vez un fan de My Little Pony que quiso hacer realidad su fantasía de vivir él y sus amigos en Equestria a través de la magia del fanfiction. Así fue concebida la idea de "The Conversion Bureau" cuya trama consistía en la masa continental de Equestria apareciendo en nuestro planeta y con una barrera incontrolable alrededor que inevitablemente destruiría a la humanidad. Entonces los ponys, en su enorme compasión, crearon el Bureau de Conversión que se encargaría de administrarles a los humanos que se registraran una formula que los convertiría en ponys. Esto trajo debates tanto dentro de la historia como para los lectores. Podría haber sido una trama incuestionablemente prometedora si no fuera por un minúsculo problema. Resulta que el autor, en sus ansias por cumplir su fantasía de vivir en Equestria, se le ocurrió crear una trama en la que los ponys son la cúspide incuestionable de la moral mientras que los humanos son monstruos irredimibles que no deberían hacer otra cosa más que agradecer a los ponys por permitirles ser como ellos. La cosa fue tan ridícula y tan fuerte que toda la comunidad Brony y Pegasister, al menos en materia de fanfiction, se le fueron encima. Se encargaron de crear historias derivadas que destrozaron sin piedad todos los huecos argumentales e implicaciones sin explorar que tenía la historia original a base de deconstrucción pura. Y esa fue la historia de uno de los fanfics más infames que creo la comunidad de My Little Pony.