Y justo cuando vuelves a tener esperanza, llega algo que te devuelve a donde estabas, vuelves a estar confundida, con las mismas preguntas ¿Me habrá olvidado ya? ¿Le importo acaso?, ya sin saber que hacer, te das cuenta que lo perderás, no lo volverás a ver hasta que decida volver, pero ¿Qué puedes hacer?, intentar seguir adelante es lo queda.....
Todos me dicen “ya fue, déjala en el pasado”, pero, ¿qué saben ellos de las madrugadas que pasaba platicando con ella, de la felicidad que me daba simplemente leer un “buenos días” o “buenas noches” de ella, de esa emoción que cada vez que sonaba mi teléfono esperaba que fuera un mensaje o una llamada suya? ¿Qué saben de lo que sentía al tomar su mano, o besar su boca, al ver sus ojos? ¿Qué saben ellos de lo que me hacía sentir un simple “te quiero”? No sé puede dejar ir así a la persona con la que imaginabas tu vida y planeabas tu futuro. No lo saben y nunca lo entenderán.
Solo cuando estamos decididos a avanzar, los problemas vuelven, mientras esperamos ese cierre, mientras solo queremos dejar de sentir dolor, pero ¿cómo mandar los sentimientos? Cuando lo único que encuentras son decepciones....
¿Qué tanto esperamos de los demás? ¿Cuando aprenderemos la lección de no depender de nadie? Sabemos que las personas a veces no son confiables y aun así decidimos ignorar ese hecho, pero debemos comprender que solo nosotros mismos debemos impulsarnos y detenernos, así como criticarnos. La vida enseña eso, nosotros decidimos que hacer con la experiencia