LysFraserJPN
La noche de Seúl la recibió con un aire helado
y húmedo que se le coló directo en los pulmones.
La morena no recordó el trayecto desde el aeropuerto.
Solo fragmentos: el asfalto brillante bajo las luces,
el reflejo de neón en las ventanas del taxi, el zumbido
constante de la ciudad que nunca dormía. Cuando el
vehículo se detuvo frente al hospital, ya estaba fuera
antes de que el conductor terminara de hablar.
El edificio se alzaba blanco y severo, demasiado
tranquilo para lo que estaba ocurriendo dentro.
Las puertas automáticas se abrieron con un siseo suave.
El olor a antiséptico fue lo primero que la golpeó.
Caminó directo al mostrador de admisión, la mochila
colgándole de un hombro, el abrigo aún puesto.
Sus ojos azules, cansados pero afilados, se
clavaron en la enfermera de guardia.
.˚彡⌝ ─────ㅤ환자를 찾고 있습니다 (Busco a un paciente) –dijo, con un acento limpio, controlado—Nam Yong-Hwa. –
La mujer tecleó, asintió lentamente y levantó la vista—그는 중환자실에 있습니다. 혹시 친척분이신가요? (Está en la unidad de cuidados intensivos. ¿Es usted familiar?) –
.˚彡⌝ ─────ㅤ응 (Sí) –respondió sin vacilar-
—이름이 뭐예요? (¿Su nombre?) –
Hubo una fracción de segundo.
No de duda. De ajuste.
.˚彡⌝ ─────ㅤNam Yul-Hwa. –el apellido cayó en su sitio como una pieza que siempre había estado ahí-
Le colocaron una pulsera de visitante, le dieron
indicaciones precisas y una advertencia suave
sobre el estado del paciente. Lysiane escuchó todo,
memorizó cada palabra, pero no hizo preguntas.
Agradeció con una inclinación breve de cabeza
y siguió las flechas luminosas hasta el ascensor.
El trayecto hasta la UCI fue silencioso. Demasiado.
El pasillo estaba tenuemente iluminado, las luces
bajas reflejándose en el piso pulido. Máquinas
pitaban a intervalos regulares, constantes,
impersonales. Lysiane caminó despacio al
acercarse a la habitación, como si el aire
se volviera más denso con cada paso.
LysFraserJPN
Se volvió entonces hacia la menor, con el mismo
gesto sereno que un general usa para proteger a
su gente sin perder la compostura frente al enemigo.
Cada paso hacia ella fue seguro, deliberado, acortando
la distancia con naturalidad pero con un propósito:
ocupar el espacio que Lucien había intentado
distorsionar con su confusión artificial.
.˚彡⌝ ─────ㅤSeoyun. –dijo, con voz suave pero definitiva—Lamento mucho que tengas que pasar por esto. Él… –una mirada corta al albino—…ha sido un idiota. –no más que un instante, un parpadeo—No dejaré que te haga esto. –
Se inclinó apenas para tocar su hombro, era gesto mínimo,
reconfortante, y sus ojos azules parecieron atravesar con
sinceridad: “No estás sola en esto. No lo permitiré”.
No necesitaba que su hermano viese un espectáculo;
bastaba con su presencia, firme y controlada,
y la verdad de sus palabras.
.˚彡⌝ ─────ㅤÉl se siente perdido, y al parecer confundido, –continuó, sin apartar la mirada de la joven—pero eso no le da derecho a ser así contigo. Y si vuelve a intentar algo así… –un leve estremecimiento de sus labios, apenas perceptible, marcó la amenaza—…bueno, te prometo que me aseguraré de que entienda que esto no se hace. –
Finalmente, dio un paso atrás, como quien deja a
alguien respirar y al mismo tiempo deja claro quién
tiene el control de la situación. Sus ojos se posaron
en el albino un segundo más, silenciosos, filosos.
Luego se volvió hacia la menor y la invitó con un
gesto simple: un espacio junto a ella, seguro, sin
juicio alguno, con la autoridad tranquila de alguien que
sabe cómo proteger sin perder la elegancia ni el control.
Y, en ese instante, la morena se aseguró de que la ajena
entendiese algo fundamental: aunque su hermano
estuviera quebrado y asustado, ella no permitiría
que aquel corazón volviese a romperse por él.
@pcifybaby
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LysFraserJPN
La morena dejó escapar un suspiro, suave
y contenido, pero suficiente para que resonara
en la habitación como un aviso silencioso.
Sus ojos, todavía clavados en el albino,
no mostraban enojo… pero sí un filo de advertencia.
Ella ya había olfateado la mentira, el esfuerzo torpe
de su mellizo por protegerse a sí mismo a costa de Seoyun.
Conocía esa artimaña: lo había visto antes, no sólo en él,
sino en cierto chico americano. La decepción no
necesitaba gritar; se percibía en la calma absoluta
de su postura, en la manera en que su mano
derecha se tensaba ligeramente junto a su pierna.
Antes de que él pudiera reaccionar, la azabache
dio un paso firme hacia el lado de la cama.
Con un movimiento imperceptible, pero cargado
de intención, pellizcó suavemente la parte superior
del brazo de su hermano, lo justo para que sintiera
la advertencia sin necesidad de palabras.
Era un toque que decía: “No hagas esto,
ni se te ocurra, no con ella”. Su mirada azul se
endureció apenas, lo suficiente para transmitirle
que había cruzado una línea que no debía.
.˚彡⌝ ─────ㅤLucien Fraser… –su voz de fue baja, controlada, como un hilo de acero que podía cortar cualquier cosa—…tú sabes muy bien quién es. No te atrevas. –su calma era peligrosa; su tono era firme, pero medido, como un látigo silencioso que dejaba claro que no había indulgencia-
@LucFraserJPN
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pcifybaby
Seoyun había escuchado su nombre desde el pasillo.
"Seoyun fue quien te encontró." Las palabras de
Lysiane la empujaron hacia adelante, hacia la
puerta entornada. No podía quedarse fuera.
Tenía que verlo.
Y ahí estaba. Demacrado, frágil, pero con los ojos
abiertos. Vivo. Un sollozo de alivio le subió a la
garganta, pero lo contuvo al ver la expresión en el
rostro de Lucien cuando Lysiane habló. No era alivio.
Era pánico. Un pánico que la reconocía a ella como
una amenaza.
Entonces, él la miró. Y algo en sus ojos se apagó.
La claridad, la culpa, incluso el miedo… fueron
reemplazados por una niebla vacía. Cuando habló,
la pregunta cayó como un cuchillo de hielo
directamente en su pecho.
«¿Quién eres tú?»
El mundo perdió el sonido por un segundo. Seoyun se
quedó petrificada en el umbral. No era posible. No
después de todo. No después de haberlo sostenido, de
haberlo amado, de haberlo encontrado sangrando. Su
mente se negó a aceptarlo. Esto era una pesadilla
dentro de la pesadilla.
: ( ꗃ ! ◟─── ❛ Yo… / la palabra se atascó. Su voz sonó extraña, como si no fuera suya. Soy Seoyun. Choi Seoyun. / lo dijo como quien da un dato en un formulario, automáticamente, mientras su cerebro luchaba por procesar. Tu… tu novia.
Al decirlo en voz alta, la realidad del absurdo la
golpeó. Una risa corta, amarga y totalmente
involuntaria, le escapó de los labios. No era alegría;
era incredulidad pura, rayando en el delirio.
: ( ꗃ ! ◟─── ❛ ¿En serio…? / susurró, los ojos llenándose de lágrimas no de tristeza, sino de confusión absoluta. ¿Ahora… ahora no me reconoces?
La desesperación, lenta al principio, empezó a subir
como una marea negra. Si esto era real, entonces todo
había sido en vano. Su amor, su dolor, su culpa.
Todo borrado. Él la había borrado.
@LysFraserJPN
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