[I] La depresión es un trastorno bastante difícil de sobrellevar… Aprendes a vivir con ella o eso quiero suponer yo. Hace cuatro años perdí a un ser muy querido para mí, en ese preciso instante mi mundo, el cual consideraba estable, se derrumbó y con ello una serie de remordimientos acorralaron mi fortaleza dejando en mí un enjambre de inseguridades, de pensamientos negativos, de “si hubiera hecho…” que jamás podré realizar. Me desmoroné y con ello enterré una parte de mí. No pretendo que esta sea la justificación idónea a mi falta de constancia en este espacio; sin embargo, aquellos que han pasado una situación similar sabrán que no es fácil retomar el rumbo cuando nos salimos del camino.
Aunque, debo de admitir que este tiempo de ausencia, y con una pandemia de por medio, me han ayudado a reencontrarme conmigo misma y darme cuenta de que no me gusta en la persona que me convertido. Llena de dudas, de inseguridad, sintiéndome inútil en cada paso que doy. Pero es un proceso que poco a poco deja de ser tan pesado. Los días posteriores a la muerte de ese ser querido, la escritura fue algo que abandoné, y no es porque no la amara… simplemente mi mente se quedaba en blanco y los párrafos que solía escribir en pocas horas se volvieron solo tres palabras sin valor que borraba una y otra vez.
Estoy tratando de volver a esa vieja Luna, inclusive dejé de leer a mis autores favoritos, me la he pasado comprando libros que dejo abandonados en el estante, y solo me dediqué a estudiar, tratando de hallar un espacio en donde me sintiera en verdad útil. La vida que me odió y odié, se ha encargado de poner en mi camino personas buenas y malas, aprendí de mala gana que no debía ser tan transparente porque la gente se aprovecharía de eso para hacerme daño. Asimismo, hubo gente que me ayudó a entrar de nuevo en el camino. Estoy tratando de recuperar lo que fui, pero hay que ser sinceros, mi edad (que no es mucha) y mi paciencia son diferentes.