Quisiera decir que estoy bien, pero la salida de Mark de nct representa para mí un hecho indiscutible que no quería aceptar: la muerte silenciosa de mi vida como fangirl.
Amar a un grupo de música siempre ha sido parte de mi personalidad, de mi felicidad, de lo que es Helena. Hoy, a casi 8 años de estar atada al kpop, se fue de mi boyband favorita la persona a la que me hizo genuinamente feliz por todos estos años.
El arduo trabajo de Mark no quedará en el olvido. No lo despedimos con resentimiento, lo despedimos con la nostalgia de lo que pudo ser si le hubiesen permitido existir en una industria donde a las empresas les interesara el bien de sus artistas.
Te amo, Mark Lee. Gracias por volverme a hacer sentir qué se siente ser fangirl.