vaya vaya, pero si es mi hermano gruñó maekar agradezco tu recibimiento. siempre llego justo a tiempo. ¿supiste algo de dónde están tus hijos? mis guardias no han logrado verificar nada todavía. aunque sean yunque, deben ser pacientes, hermano. el fuego de la corona no se apresura, y la sangre del dragón sabe esperar su momento. descuida, que si están bajo el cielo de poniente, los encontraremos antes de que el sol se ponga sobre desembarco. mantén la calma, que la desesperación es un veneno que no nos podemos permitir.