Perdí cuatro años siendo lencha . Ni somos novias porque le tienes miedo al compromiso y me lo negaste mil veces, aunque era obvio, cariñou. Se notaba y, aun así, me quedé esperando a que pudiéramos ser algo. Te rogué que fuéramos novias y no dijiste nada. Esperé a que estuvieras lista. Dejamos de hablar casi un año, pro volvimos después. Dejamos de hablar meses porque me cnase de esperar y preferí seguir mis estudios. Volvimos a hablar y, cuando por fin estuve tranquila al pensar que estabas lista, decidiste que no podías soportar la presión.
Okey, te esperé. Apenas se cumplió uno o dos meses y volvimos a hablar, pero ahora seríamos solo amigas. No durmamos ni un mes porque te gustaba demasiado, me bloqueaste. Lo entendí, pasó el tiempo, okei? Decidimos, después de hablar un tiempo, y lo intentamos de nuevo.
Decidiste dejar de hablarme dos semanas antes de mi cumpleaños. Me enojé, obvio. Te pedí perdón por enojarme para que el día de mi cumpleaños solo me dijeras: "Amor, feliz cumpleaños, te amo demasiado, ojalá verte pronto, mi corazón. Perdón por no hablar contigo, estoy muy apenada. Te amo, mi cielo". De nuevo te pedí perdón por haberme enojado antes, a pesar de que me lo mandaste al final del día. Me puse a pensar: no tiene tiempo de felicitarme antes, pero sí para subir historias a su otra cuenta, compartir videos y hacer publicaciones de ella y sus amigas.
Te dije que yo me sentía egoísta. Me dijiste que no, pero yo solo quería un poco de tu atención.