Digan qué les inquieta, qué les entusiasma, qué les decepciona. Cuéntenme qué personaje los enfureció, cuál los hizo llorar, cuál se parece peligrosamente a alguien que conocieron —o a ustedes mismos. Las historias crecen cuando encuentran interlocutores. Se expanden, se transforman, se enriquecen con cada mirada nueva.