Hoy es 10 de septiembre, un día para reconocer aquellos de nuestros seres amados que atraviesan dificultades personales, que los hacen vulnerables a herirse a ellos mismos, esos que sufren en soledad y desconocen el por qué.
Tenemos que recordarle cada día que no están solos, que los amamos y lo importantes que son para nosotros. Empecemos a priorizar la salud mental y buscar ayuda cuando lo necesitemos, ¡no dejemos que nadie pelee sus batallas solo!
Empecemos a prevenir el su¡c¡d¡0 todos los días, no solo en su día de prevención. Para ellos, es una batalla diaria, por eso aliviemos su carga siendo empáticos, comprensivos y pensar atención a las señales. ¡No esperemos que sea demasiado tarde para actuar!