Yo lloré lágrimas de amor cuando,
Con mis útiles afilados,
Sacrifiqué la parte primera de mi alegría,
Mi hermano.
Y la sangre de Abel cubrió él altar
Y olía dulce mientras ardía.
Pero mi padre dijo:
«Maldito seas, Caín,
Que mataste a tu hermano.
Como yo fui expulsado, así lo seas tú»