–¿Sabías que todo lo que existe emite sonido? –le entregó Levi a Dwen un caracol de mar– Cada uno de nosotros, nuestras almas cantan su propia canción y nuestras emociones determinan el ritmo. Cada uno es un instrumento importante para la canción de la galaxia.
–Hace mucho tiempo –continuó– se me dio la oportunidad de elegir una habilidad, y elegí tener la habilidad de escuchar.
Cuando dos personas están enamoradas y existe una conexión especial entre ellas, entonces sus melodías se combinan en cuanto se miran o se tocan. Incluso cuando se piensan. Así construyen una canción única y efímera, que sólo existe en su amor y en ningún otro lugar o momento.