Escena sin contexto de The Game, nada más porque sí:
—¿Eso es lo que desea, conde Kuroba, sinceridad?
—Para desear existen muchas cosas, señorita Akako. Las personas, principalmente, vivimos de desear. Nacemos del deseo, incluso. Por eso Dios nos dio ojos, ¿no lo cree así? Para admirar su obra y desearla, no podemos evitarlo, de lo contrario, ¿de qué otra manera seríamos capaces de comprender a Dios, si no es a través de su obra? Así que sí, yo deseo la verdad, ¿no es esa una preciosa virtud para desear? Es bellísima, porque, ¿acaso usted cree que Dios dice mentiras?
—Esa es... una manera preciosa de pedirme que no le mienta.