Esta historia no es de magia ni de héroes invencibles.
Es de heridas que no sanan, de un niño que perdió todo… y aún así, sigue caminando.
Gracias a todos los que están leyendo La Senda del Lobo Carmesí. Cada comentario, cada lectura, cada seguidor… es una chispa que mantiene viva esta llama.
Esta semana, Mael enfrentará una verdad que cambiará su camino para siempre.
¿Estás listo para seguir caminando junto a él?