De que me sirve a mí tener comida sí no puedo comerla.
De que me sirve a mí tener agua sí bañarme o tomarla me parece un tortura.
De que me sirve a mí estar con vida sí tengo que vivir de esta manera.
De que me sirve a mí tener comida sí no puedo comerla.
De que me sirve a mí tener agua sí bañarme o tomarla me parece un tortura.
De que me sirve a mí estar con vida sí tengo que vivir de esta manera.
A veces alguien ruega por ayuda. No dice ni una sola palabra, pues se le escapan. Al no poder hablar para pedir ayuda, se suelen tomar decisiones desesperadas para conseguirla. Estas decisiones las llevará consigo toda su vida.
Tal vez el día que dé mi último aliento sea el mismo en el que me de cuenta que siempre estuve viva. Estoy aqui. Aún si no se donde es exactamente aquí.