No, no es nada fácil. Esa sensación de quedarse "fuera" o de ver cómo otros alcanzan lo que uno tanto anhela deja un vacío que pesa mucho. Es frustrante poner el corazón en algo y sentir que, por factores que no controlas, la puerta no se abre para ti.
Es totalmente válido sentirse así; no es solo tristeza, es el cansancio de haber esperado o luchado por una oportunidad que se siente esquiva. A veces, el mundo parece dividirse entre los que están bajo el reflector y los que observamos desde la sombra, y esa distancia duele.
Después de leer un párrafo de una novela, me calo el simple hecho, de no sentirse ELEGIDA.