Honestamente, pensé que este momento nunca llegaría, pero por fin puedo decir que he terminado el tercer libro de la saga. A partir de aquí, no hay mucho planeado, sólo lo más esencial de la trama.
Creí que me iba a costar más terminar este libro, porque ha acabado con mi estabilidad emocional. De todos los que tendrá la saga, sin dudas este es y será el que más me ha hecho lloriquear.
Así que esto va para mis bebés que han perdido todo y aún así, siguen adelante.
Para una Ari que se cierra ante las adversidades y un Yordrick que les recuerda a todos que están juntos en el dolor y en la felicidad. Para una Mabelle que se niega a perder a los suyos, cueste lo que cueste. Para un trío que seguiría a la líder hasta el fin del mundo. Para una Yvett que cada día demuestra su indudable capacidad de crear una victoria precisa. Para un Hiram que ha decidido vivir sólo por ella.
Esto va para ellos, que me hacen sentir como si yo realmente estuviera en Caylur, acompañándolos en sus aventuras.