Todavía no asimilo lo que pasó. Tristemente este 24 de junio Venezuela sufrió dos terremotos, dejando a varias personas sin hogar, lugares en las mesas de familias que ya no se llenarán.
Gracias a Dios todavía tengo techo, mi familia está bien, pero duele. Perdimos amigos, conocidos, vecinos y hermanos.
Gracias a toda la ayuda que recibimos, pero no es suficiente. Donde un gobierno que no hace nada, no ayuda, sino que bloquea los intentos. Una vez más el venezolano resuelve, donde falta gobierno sobra pueblo.
La Guaira queda lejos pero duele cerquita.
Con el corazón destrozado por no poder ayudar solo queremos que esto termine