Eres mi todo. Desde que llegaste a mi vida, todo tiene más sentido y cada día se siente más especial. Quiero construir una vida entera a tu lado, llena de momentos simples pero inolvidables. Quiero seguir riéndome contigo en las noches, hablar de cualquier cosa hasta quedarnos dormidos y seguir creando recuerdos que nos acompañen toda la vida. Quiero ser la persona que esté contigo en tus mejores días, celebrando cada logro y cada sueño cumplido, pero también en los momentos difíciles, sosteniendo tu mano y recordándote que nunca tendrás que pasar por nada sola. Quiero ser tu compañero en todo, tu refugio y tu hogar, así como tú lo eres para mí.
Quiero ser el padre de tus hijos, de un pato, un reno y una hija artista, pero, sobre todo, el padre de Santi y Ana Sofi, y juntos verlos crecer mientras construimos nuestro hogar en las Lomas. Quiero despertar cada mañana a tu lado, abrir los ojos y verte ahí conmigo, ver cómo tu hermoso rostro se ilumina con los primeros rayos de sol que entran por la ventana. Quiero que cada mañana comience contigo y que cada noche termine abrazándote, sabiendo que la vida me dio el regalo más grande: tenerte a mi lado.
Contigo he aprendido que el amor puede ser más grande de lo que imaginaba. Que existe una forma de amar tan profunda que ni siquiera las palabras alcanzan para describirla. Y aunque intente encontrar las palabras perfectas, sé que nunca serán suficientes para explicar todo lo que siento por ti. Por eso, hoy quiero hacerte la pregunta más importante de toda mi vida.
Abigail Ophelia Beast, ¿me harías el honor de convertirme en el hombre más afortunado del mundo y aceptarías casarte conmigo?