El problema que tenemos todos aquí es que al mirar a un monstruo no miramos al monstruo, miramos a un humano que ha sufrido, y entender su dolor es lo que nos hace ver más allá de un monstruo.
Y el problema no es que no quede humano, el problema es que el dolor ya ha cambiado a la persona, y aunque intente cambiar, muchas veces no hay salida.
Siempre hemos querido sentir que "creepypastas" existen para sentirnos humanos sin ser juzgados, porque no vimos a un asesino, vimos a alguien que sufrió y no le dieron un espacio en el que poder ser, a alguien que quiere calmar el dolor enfadandose con todos.