La llegada a Bend:
La luz del alba se colaba a través de las cortinas del bus y le daba de lleno al rostro de un hombre con la cabeza contra la ventana.
Unas ojeras apenas perceptibles se acentuaron con la creciente iluminación.
El olor a café recalentado y a tapicería vieja se coló en su nariz antes de que pudiera abrir los ojos. Los aparto mentalmente, como si no fueran más que una notificación irrelevante.
«¿Cuándo...?»
Su expresión se tornó confusa mientras miraba a sus alrededores, preguntándose en qué momento se había dormido.
A su lado, una pequeña niña de siete años dormía profundamente mientras su cabeza se apoyaba contra su brazo, ajena a los balanceos del autobus.
De ella, el hombre podía sentir un ligero olor floral entrando por su nariz. Esbozó una pequeña sonrisa ante la niña que dormía plácidamente.
Los susurros indistinguibles comenzaron a aumentar a medida de que el brillo del sol naciente atravesaba las ventanas con más fuerza.
Su teléfono vibró apenas en su bolsillo; antes de tomarlo, echó un último vistazo hacia la niña asegurándose de que esté bien.
Movió su brazo izquierdo lentamente hacia su bolsillo, evitando que la niña se moleste por sus movimientos.
No era un trayecto largo y aún menos era algo difícil para él, pero no pudo evitar tardar uno poco más de lo que habría querido.
Le había costado conciliar el sueño a la niña, ciertamente se sentiría mal si la despertara por accidente. Incluso cuando el autobús estaba en bastante silencio... nunca habría suficiente silencio para ellos.
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Tengo que dividirlo en dos partes .