Nada es para siempre todo cambia en algún momento, las personas no somos la excepción.
Quisiera poder volar, poder esconderme entre mis alas y ser invisible aunque sea por unos instantes poder derrumbarme.
Quisiera que me dejarán morir pero los lazos invisibles del apego me tienen sujeta, no tengo miedo a morir eso ya lo superé, a lo que le tengo miedo es al daño que puede causar mi muerte a la poca gente que me quiere y quiero.