El azabache dirigió una mirada disimulada hacia la mesa. Por dentro, le era agradable percibir el olor a café recién servido; sus dedos rozaron el borde de la mesa distraídamente mientras lo procesaba.
Luego, dirigió su atención a la figura desconocida que estaba sentada frente a él. De forma curiosa, cruzó los brazos, confundido por la situación. Pero aún así se acercó un paso y ladeó la cabeza, dejando que un mechon de cabello rebelde mas, cayera sobre su frente.
—Hm, disculpa —lo llamó.
Sin embargo, su postura se enderezó al lograr apreciar la apariencia del desconocido. Daba una impresión muy... misteriosa. Iván se humedeció los labios, pensativo, pero tampoco quiso ser maleducado. Le devolvió el gesto con una sonrisa amable a la par que mantenía sus ojos cerrados en el acto, inclinando levemente la cabeza hacia un lado.
—¿Sabes qué lugar es este? —preguntó con desdén, mientras que con un dedo rotaba reiteradas veces en el aire, señalando el ambiente que los rodeaba. Su otra mano descansaba ahora en su cadera, en una postura casual pero expectante.
(GRACIAS POR LA BIENVENIDA!!! También las disculpas del caso por la demora, FUAAA. Oh, que nombre más guapo... Marshall, me gusta me gusta. DIME NIKKI, o como tú gustes, ponme apodos, etc. Ojalá ojalá, me pareces agradable Marshall ^^)