Me tocó
Era niña, no sabía,
el miedo ya me dormía.
Manos sucias, boca muda,
la inocencia quedó en duda.
No fue amor, no fue error,
fue silencio y fue terror.
Me tocó sin preguntar,
me enseñó a desconfiar.
Asco escrito en la piel,
culpa falsa, culpa cruel.
Mi cuerpo dejó de ser
un lugar donde volver.
Piel marcada, alma rota,
la vergüenza no se agota.
Crecí llena de un “quizá”,
de un recuerdo que no está.
No grité, no reaccioné,
porque nadie me enseñó a hacer.
No dije sí, no dije no,
pero igual me lo robó.
Me tocó y me quebró,
algo en mí se desangró.
La niña no se salvó,
sobrevivió…
pero murió.
De la nada