Genuinamente pienso que la mejor forma de implementar una escena subida de tono (ya saben "cuáles") en una historia, es cuando la pareja ya se ve feliz, cuando sienten que nada puede pasar y piensan que estarán juntos por siempre, creyendo que nunca se separarán porque acaban de demostrar todo su amor por el otro...
Hasta que al siguiente capítulo su felicidad es arrancada de la forma más cruel posible, siendo separados por fuerzas externas —antagonistas o el problema principal de la obra— , o causas internas en su relación (su relación no era tan perfecta como se habían ilusionado). Puede ser otras causas, pero que arruine su relación de una forma u otra.
Es shockeante porque le da una falsa sensación de seguridad al lector, para luego apuñalar todas sus esperanzas y conseguir preocupación por lo que pueda pasar, enganchadolo para saber si lograrán volver a estar juntos o ya nunca se volverán a ver.