No estás escribiendo una “escena sexual consentida” si un personaje tiene 19 años y el otro 12. Estás escribiendo un abuso sexual y, además, lo estás romantizando. Un menor de 12 años NO puede dar consentimiento para entablar un vínculo sexual con NADIE. Y eso no es así solo en Argentina, sino en diversos países del mundo; otros con leyes todavía más estrictas que las de acá.
Realmente, que asco. Que gente desagradable y enferma; los lectores que apoyan esa mierda de libro y la escritora, a quien espero le pese eternamente en su conciencia lo que ha escrito.