La Mariposa Idomita
Eres como una mariposa de alas doradas,
libre y audaz, en la brisa elevadas.
Tu mirada es fuego, tu risa es candor,
pero te escondes tras un velo de rigor.
No te dejas atrapar, no cedes tu vuelo,
tu corazón guarda un misterioso anhelo.
Hablas con firmeza, con orgullo caminas,
pero en tus gestos, la ternura se adivina.
Quiero alcanzarte, entender tu mirar,
descubrir el secreto que sabes guardar.
Pero eres esquiva, como el viento al pasar,
una mariposa que no quiere posar.
Aun así, persisto, porque en tu ser,
hay un brillo único que quiero aprender.
Nino, mariposa de alma indómita,
tu libertad es bella
(Realmente nesecito una novia)