Peter…──susurró claire al reconocer aquella voz, permaneciendo unos segundos completamente inmóvil sobre la camilla mientras sus ojos, todavía cansados y afectados por el accidente, se clavaban en su hermano; no esperaba verlo allí, mucho menos verlo de aquella manera, de rodillas a su lado, con lágrimas recorriendo su rostro y una culpa evidente en cada palabra. claire tragó saliva, sintiendo cómo el nudo en su garganta se hacía más fuerte.── Peter… mírame.──su voz apenas fue un hilo, pero consiguió que él levantara la mirada. con esfuerzo, claire alzó una mano y acarició suavemente su mejilla.──No vuelvas a decir que eres un imbécil... Aunque probablemente sí lo seas un poco.──una sonrisa pequeña y cansada apareció en sus labios antes de desaparecer, dejando paso a una expresión mucho más vulnerable.── Estás aquí, eso es lo único que importa ahora.──sus dedos buscaron la mano de peter hasta encontrarla, entrelazándolos con suavidad—. El bebé está bien. Me dijeron que tiene buen pulso y que no encontraron señales de que la placenta estuviera afectada… Así que está bien.──los ojos de claire volvieron a llenarse de lágrimas mientras bajaba la mirada hacia su vientre.── ¿Sabes qué fue lo que más dolió? Pensar que quizá ya no querías estar en su vida. ──claire apretó un poco más la mano de peter.── Pero ahora estás aquí, así que no vuelvas a arrodillarte delante de mi como si tuvieras que pagar por algo. Ven aquí, Peter.──tiró suavemente de su mano para acercarlo y, cuando lo tuvo lo bastante cerca, apoyó la frente contra la suya y cerró los ojos.── Perdonado, eso no significa que no haya dolido… Significa que no quiero seguir perdiendo tiempo estando enfadada contigo.──una pequeña risa escapó de sus labios entre las lágrimas.──