Oh... que considerado. Hazlo de una vez si quieres, pero no me hago responsable por nada.
/ inclino el cuerpo, quedando al ras del rostro suyo, saco la lengua aunque con un tono sugestivo, con esa provocación digna de un dios de la lujuria, deshizo todo por reír a carcajadas.
Ya parece, vivo del arte de usar mi lengua para otras cosas con más utilidad, ya sabes de lo que hablo. A Afrodita tambien le dijeron que era un actuar desinteresado, y mírame, nací yo, así que, a otro con ese cuento.