Quiero agradecer públicamente a María Martha Arce por su trabajo exclusiva en El hijo del Pomberito.
Detrás de cada historia publicada, hay un proceso invisible que pocos ven: revisar, ajustar, cortar, profundizar. @MaríaMarthaAece fue una pieza fundamental en ese proceso.
Su mirada como Licenciada en Corrección de Textos y docente me ayudó a detectar aspectos que necesitaban mayor fuerza narrativa, coherencia y precisión.
Trabajamos con dos revisiones completas y una devolución detallada, que me permitieron crecer como autor.
Si sos escritor y estás trabajando en una obra, contar con una lectora beta y correctora profesional hace una diferencia enorme.