Para serte sincera me había olvidado de tu cumpleaños, creo que llevo varios años olvidándome aunque en realidad días antes si lo tengo presente pero a medida que la fecha se acerca dejo de poner atención al día que es y cuando vuelvo a reaccionar me doy cuenta que la fecha a pasado.
He estado recordándote, no diario pero si uno que otro día, se siente extraño.
El sentimiento aparece después de encontrarme a mi misma riéndome por algo que recordé, es una especie de nostalgia como si me desconectara, los recuerdos no se siente como “míos”, a veces me cuestiono si en realidad estoy recordando bien, si si llegué a conocerte, si estuviste en mi vida en algún punto, si lo que recuerdo fue real; y es confuso, me siento ajena, extrañamente ajena a los recuerdos que se producen en mi cabeza, a la vida que en algún momento tuve. La tristeza no me invade, he llorado por ti todos estos años como nunca pensé hacerlo y mentiría al decir que ya no lo hago porque sé que dentro de nada me encontraré otra vez soltando lágrimas por ti, pero que más da.
Antes solía escribir mucho sobre ti, hay que cosas que envié pero muchas de ellas se quedaron solo en papel, hoy he preferido ir dejando eso; no es que ya no importes más bien solo quiero evitar seguir aquí, “estancada” o en esa especie de limbo raro en donde no puedo dejar de pensar en todo lo que sucedió.
A medida que los años pasan me sigo preguntando lo mismo “¿Qué hubiera pasado si estuvieras aquí?” y no encuentro respuestas, por ratos me siento mal al pensar que probablemente ni siquiera estuvieras y es un poquito feo, porque supongo que en el fondo algo en mí está consciente que de alguna u otra forma nos habríamos alejado y tú te abrías ido. Pensar en aún tenerte sin importar lo que fuera está lejos de mi propio alcance.
Decir que no sé si algún día podré coincidir contigo no tiene ningún tipo de sentido pero prefiero quedarme con eso, prefiero pensar que tal vez algún día pueda coincidir contigo una vez más.