Es como, genuinamente quisiera no volver a hablar contigo.
No te odio. Nunca te he odiado. De hecho, ahora te entiendo un poco mejor. Fuiste alguien importante en mi vida, y aprecio eso. No hiciste nada malo realmente. Quiero pensar que no concientemente. Incluso ahora quiero pensar que no lo haces concientemente.
Pero me he dado cuenta de que ya no me siento cómoda contigo. Quizá es momento de dejar de aferrarme a algo que apreciaba cuando era más joven, porque ahora recibir un mensaje tuyo solo me llena de angustia, y lo peor es que no sé por qué.
A veces todavía me siento culpable. Pienso que tú también me culpas, pero no puedo saberlo. Porque no hablas. No quiero confrontarte. Confrontarte me asusta, porque sé que no quieres eso... Entonces, sólo acepto cualquier forma en la que llegues.
Y ese es el problema, porque regresas de la misma forma ambigua de siempre. Con mensajes que no dicen absolutamente nada. No entiendo qué quieres decir jaja.
Y ya no quiero buscarte, pero cuando digo que ya es definitivo, mueves algo, y pienso "Oh, quizá aún quiere ser mi amiga", "Claro, no sabe lo mucho que me lastima lo que hace. Sí, esta es su forma rara de decirme que todavía quiere que seamos amigas"
Reacciono mal. Soy volátil. No quiero ser así. Sé que nada volverá a ser lo mismo, y por eso, debería alejarme definitivamente...