Próximamente, un capítulo largo por ser Navidad y compensación de la falta de actualizaciones.
—¿Entonces, que tan dominado lo tienes?— Una pregunta por parte del hermano mayor de los Sakazaki se dirigiria al discípulo de Osaka. —Padre dijo que posiblemente tu potencial sea aún más grande que el nuestro si te mantienes en constante entrenamiento—
Shingo quién ya había vuelto del viaje junto con Takuma, se miraría las manos con cierta incertidumbre, podia notar claramente la gran fuerza que ahora albergaba su cuerpo solo que no tenia mucha idea de como sacarlo a la luz al aún no condensar de la manera correcta su energía vital. Cosa contraria por el lado físico ya que de camino al Dojo realmente nunca sintió el cansancio en las piernas y contemplaba mucho poder bruto escondido en sus brazos. A saber que haría el Ki con su resistencia.
—Siento la diferencia física, ya hablando de energía espiritual, realmente no tengo mucha idea...—
Apretando y cerrando los puños para probar la nueva fuerza adquirida, se pondría en posición y lanzó un golpe directo al saco de arena, el resultado fue que salió volando hasta golpear el techo y revolotear antes de volver a su posición inicial tras unos segundos, segundos donde Ryo sonrió con emoción y Robert silbo de la impresión antes de soltar una pequeña carcajada.
—Bueno, creo que eso lo dice todo. Nada mal Shingo-Kun—