Este va a ser el último mensaje que te dejare. Ya sea lo leas o no.
Siempre fuiste alguien que se culpo demasiado a si mismo de cosas que no fueron tu culpa. Incluso llegando a actuar en consecuencia y lastimando a personas para las que eres alguien importante.
Solo quiero decirte que, aunque estuve, estoy, y probablemente estare dolido, nunca dejaras de ser alguien especial a quien aprecio y quien espero, de todo corazón, que se encuentre bien.
Elegi tomar tu último mensaje, felicitándome por mí graduación como una despedida por tu parte, como un gesto de tu parte para decir "a pesar de todo te Vi y te quiero". No sé si fue un adiós definitivo, o si muy en el futuro volverás a escribirme como Nico en tu historia volviendo a aparecer años después.
Pero solo diré una cosa: Te perdono Alejandro y te quiero. Espero de todo corazón que tú también aprendas a perdonarte y a quererte de igual manera.