Bueno, pues no he podido esperar más y he terminado comprando el libro de Historias de la cárcel.
Ha sido una lectura muy amena y se lee muy rápido. Es genial para echar una tarde tranquila y reflexionar sobre la picadora de carne que es el sistema carcelario español.
Hay momentos graciosos como "la tostadora" (aunque no creo que le hiciera mucha gracia al que recibió el regalito) o los piques al ajedrez, donde en estos se aprecia esa camaraderia, pique sano y conciencia de preso. También los hay duros y emotivos pero de estos prefiero no hablar y que el que no haya leído el libro los descubra por si mismo.
Especialmente destacar los anexos que casi deberían ser en mi humilde (y seguramente equivocada) opinión un prólogo para entender la situación personal del autor. Me gustaría preguntarte, Roberto, el porqué de esta decisión de incluir estos hechos al final y no un prólogo. Me imagino que se debe a que son cartas y un prólogo es otra cosa. Pero quizá un prólogo en una futura edición podría estar bien. Todo esto lo digo desde el desconocimiento más absoluto.
En resumen, un libro muy recomendable.
¡Buen trabajo, Roberto!