Sobre El Oro de los Tontos, esta semana será republicada ¿Por qué? Porque me di cuenta de algo importante.
He estado escribiendo desde un lugar demasiado técnico y sí, puede sonar extraño, pero cuando te metes en un roleplay o en una historia, no solo construyes acciones y diálogos, también le prestas al personaje emociones, pensamientos, una forma de sentir el mundo y a veces, al hacerlo, terminas rozando, aunque sea un poco (depende de la persona) lo que ese personaje vive, siente o demás.
No es algo “mío”, no exactamente. Es del personaje, pero evitarlo también tiene un costo.
Lo que escribí hasta ahora estaba tan calculado, tan pulido, tan controlado… que terminó sintiéndose vacío. Como si cada palabra estuviera puesta para esquivar lo que realmente importaba, refiné cada detalle al punto de perder lo más esencial, la emoción.
Y ya no quiero eso.
Ahora que todo ha cambiado, siento que lo más honesto es escribir desde su perspectiva, no desde una mirada fría y distante. Dejar que el personaje sienta lo que en ese momento y que eso se note.
Respecto a los primeros capítulos, se mantendrán tal cual en esencia, pero cambiaré el punto de vista para que encajen con esta nueva forma de narrar y sobre el capítulo de la boda… bueno, prefiero que lo juzguen ustedes.
Esta vez, quiero ser completamente honesta.